¿Gestión de instalaciones?
El término facility management suena para muchos como una extravagancia. Su traducción es bastante difícil de llevar a cabo, por lo que se ha mantenido con su forma original en los ámbitos a que se aplica. En realidad, se trata de una expresión de connotaciones tan amplias, que puede tomar parte en los procesos de cualquier empresa. Se podría traducir, en caso de apuro, como “gestión de instalaciones”, aunque se trata de un nombre muy amplio. Para entendernos, debemos seguir utilizando la frase anglosajona.
Se trata, en resumidas cuentas, de un aspecto que afecta a todas las empresas porque todas las empresas ocupan un espacio físico y/o virtual. En resumidas cuentas, esta disciplina se encarga de generar un entorno productivo, asegurando así que sacamos el máximo rendimiento a las herramientas, espacios y recursos en resumidas cuentas (ya sean humanos o materiales) de que disponemos. Así, la contratación externa de servicios dedicados a ello hará que gastemos menos dinero en gran cantidad de tareas, dado que en definitiva se trata de ahorrar lo máximo posible consiguiendo el mayor beneficio.
La externalización de los servicios encuadrados en esta disciplina nos garantiza una estrategia empresarial más operativa, de modo que logremos nuestros objetivos con mayor facilidad. La empresa de “gestión de instalaciones” se convierte, por así decir, en una empresa amiga que caminará a nuestro lado en la senda hacia el rendimiento óptimo.





